sábado, 9 de abril de 2011

Poesia, parte 2.

II
Derrite nuevamente mi presencia con tus risas,
Calma mi sed de ser tú, por diez minutos.
Esta improbable pérdida de certeza cuenta otros días de abril.
Y ese día llegara, cuando no quede residuo de aquel beso prestado.

Cuenta cuatro minutos antes de que llegue,
Antes de que te pague tu préstamo morosamente,
Ya no puedo seguir abasteciéndome de esta fallida conexión
Gestiona nuevo romance con tus idolatrías fotografiadas.

Prácticamente yo no soy la canción que tú escuchas,
Soy un especial de gurú sobre lo que temes enfrentar,
Porque tus ideas cóncavas no figuran en mis costillas,
Siempre estarán con miras hacia lo explicable.

Podría derramar todas mis aguas intensas,
Podría perder mi lujuria, mis versos y mis demonios,
Nada me importaría realmente si a ti no te importa.
Tómalo como quieras, yo lo tomo como me lo das.

Sin diferenciar si es crepúsculo o grandes luchas diurnas.

No hay comentarios: