miércoles, 3 de marzo de 2010

Nada pretencioso



Cuando entraste por mi puerta sin tocar,
Cuando acariciaste mi lengua con tu besar,
Cuando despertaste en cada una de mis mañanas
y sin decirme nada, dejaste todo listo, no es para tanto,
pero te lo agradezco.

No son señales de cursilería lo que pretendo,
aunque debo admitir que algo de romantico hay en esto.
Y que con todas estas cosas, lo unico que entiendo es,
que no tengo que enjaularte, ni ponerte trampas,
para que así puedas llegar volando por mi ventana
y no se me escape este aliento
que hasta ahora comprendo.

No hay comentarios: