
La belleza me seduce, me eriza.
Siempre hay tiempo para coquetear, tiempo para un café.
Tus colores dilatan mis pupílas, activan mi sentido de deseo.
Una atracción fatal para mí, a pesar de todas las señales de alarma.
Tus espinas las aprecio redondas, no puntiagudas.
Y engañas mi dolor.
No sé en que terminará. Si lo sé. Lo dejo ser.
Lentamente...
L e n t a m e n t e ...
Suave pérdida de la realidad,
Bajo la lupa de tus mil ojos,
De tus mil manos.
Estoy a merced de tu delicadeza,
De tus melodias,
De tu belleza...
Y no comprendo,
como algo así,
puede hacerme daño.
Es tu naturaleza,
Es mi naturaleza.
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