
Esa tarde a mi cama le brotaron alas.
Y sentía como mis ideas se corrían entre mis dedos. Caían como una gran cascada de fotografias tuyas, chocando entre burbujas... Y mi viaje no paraba.
Solo descanse un dia y seguí andando por toda la noche, cambiando mis sabanas.
Inquieto.
Bocarriba...
Bocabajo...
Hasta que estalló mi almohada y cientos de plumas volaban alrededor de mi...
Pero me iban dejando solo. Solo y con la luz apagada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario