sábado, 19 de marzo de 2011

Para ti, que me estas mirando.


[Parte I: Brilla el sol]
He visto el amanecer muchas veces, solo.
Recostado en la fría banqueta de alguna calle,
Y con el resto de batería, sigo cantando.
Me pierdo en el crepúsculo de mis cansados parpados.
No sé a dónde voy, pero creo saber lo que quiero: buscarte.
Asomarme por tu ventana, tirar una piedra y asegurar que estas durmiendo.
Tu cabello tan agradable se acomoda, que no dudo de esta sensación,
Que me hace sentir que estas soñando.
Me estremezco durante tus sueños, y aun así trato de imaginarlos.
Lentos, pausados…
Apareces, como siluetas de espectros color verde-morado, y desapareces.

[Parte II: Sueño]
A ti, que me estas mirando, sabes que no es eso.
Sabes que conexiones impalpables surgen en el momento que te pregunto: ¿qué?
No es ningún estado alterado de la mente lo que me hace ver en tus pupilas: neblina.
Es como si estuviera apreciando los residuos de lo onírico que quedo en ti.
Esa en la que figuran dos personas entre la niebla pisando pasto,
Cuando los árboles se mecen y acarrean secretos,
Esa en la que se apetece el más cálido de los abrazos,
Y la melodía destinada a los suspiros del alba.
Ven, acomódate aquí conmigo, vuela conmigo,
Te mostrare porque el otro día corría fuera de mi casa… sin razón.
Acompáñame a mostrarles a los demás las cosas locas que tenemos dentro:
Los dibujos de la mar, las semillas para jugar, nuestra sabanita de espantar…

[Parte III: Tú, yo.]
Me acuerdo, que cuando no estas, me siento solo.
No tengo pilares, me invade la nostalgia, me convierto en triste.
Y me pongo a escarbar la tierra para buscar lo que me dejaste,
Para recordar lo que me dijiste,
Y por más que trato,
Y por más que quiero,
No puedo…
¡No es así!
Tengo que volver a mirarte para conectarnos,
Para que se traduzca entre miradas aquello que las palabras no pueden definir.
Esa sensación invisible que solo se expresa con un beso.
Que se siente y suda con la piel.
Porque nunca te dije que significas para mi…
Porque no supe como…
Porque no lo creí necesario…
Porque sé que lo sabes.
No pretendo hacerte un tejido bonito con palabras,
Tan solo trato de describir como es una sonrisa,
Como es eso que hace maravillar un segundo universo aquí,
Explicar, como algo de tan lejos destina su eco en oración, para mí.
Y como algo tan minúsculo, destina partículas de tiempo para pensar en ti.

Foto: Luis Garvan.

No hay comentarios: