lunes, 28 de marzo de 2011

Algo que yo no haria.

¿Qué es negarse ante una situación provechosa?
Desaprovechar un infinito perdón, una trampa ya puesta, una mentira impune.
¡¿Qué es no andar mostrando lo que tengo dentro, ardiendo, que me pide a cada instante salir?!
1, 2, 3,
Y explota!
1, 2, 3 y todo en un grito puede acabar… un grito acompañado del empoderamiento de la palabra.
Destruir: amenizar la última escena con la delicia de un triunfo como única salida.
Ya no quiero más de esto, pero tampoco lo puedo evitar. Me he abandonado aquí desde hace tiempo.
Le quiero echar la culpa a alguien más, porque aunque no se trate de eso, solo quiero.
Cierro los ojos, imaginando, yo y mi pelo largo en la cima de una montaña, ojos cerrados, manos abiertas.
La música de solfeo, animales pastando y la destrucción anhelando venir a mí.
¿Cómo sabe que la deseo?, ¿Cómo sabe que no puedo tener todo lo que deseo?
¡Maldita intrusa!
Me persuade su manera de ser, me muestra lo que nadie más, te tiene y me tiene.
Fascinación sería la última cosa que sentiría antes de la desconexión, antes de la lluvia blanca.
Fascinación por todo aquello que no logre conocer con certeza, como tu modo de mirar cuando mientes y cuando dices la verdad. Por tus brazos que son caballos durmiendo, y cuando caminas ignoras el asfalto, trazas líneas de emoción derramada y enseguida me doy cuenta que no voy a tu lado, que no haces lo que parece, que le mientes a todos. Y yo trato de engañarte, estúpidamente, fuera de casa, en la oscuridad, con otros. No es ese el rol al que estoy sometido, pero de manera abrupta es la única salida que tengo entonces.
¿Por qué una serie de imposibilidades inundan mis convicciones de ti?
Truena en el cielo, llueve cristal, me corta en pedazos, y desestimo la cantidad de sangre que nace de mí…
Paradójicamente no lo siento, siento más el querer aferrarte a mí, anteponer mi felicidad egoísta a tu libertad, quitarte todo eso que te estorba para que estés libre a mí. A eso que quieres y no sabes, porque eres maquinaria sensible que yo necesito.
¿Qué es negarse ante una situación provechosa?
Desaprovechar un infinito perdón, una trampa ya puesta, una mentira siempre impune.
Ignorar las bases del respeto y lo que sea que signifique, testificar lo que nadie más ha visto, ser el primero.
Negarse ante una situación de provecho, no sé, es algo que no yo haría, así que inadvertidamente estaré ahí rondando por tu barniz, tus movimientos y esencialmente, tu corazón latiendo para mí.
Me vale.

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